Archive for Enero, 2009

Perreras llenas

Sábado, Enero 24th, 2009

El mundo es un lugar cruel.

Últimamente no hacen más que llegarme mensajes de una asociación de perros abandonados que necesitan urgentemente un hogar.

Bonitos regalos que se convierten, de la noche a la mañana, en una carga. Pequeños reyes de la casa destronados por la conducta arbitraria y bipolar de sus amos, que un día los ven como la alegría de sus vidas y al día siguiente no son más que un estorbo del que no saben cómo deshacerse.

Los perros son las criaturas más leales que existen. Desde el momento en que te conocen saben que formas parte de su familia. No puedo ni imaginarme cómo se sentirán al verse abandonados a su suerte, lejos de su manada, de los seres por los que vivieron y que únicamente les importaban.

Al principio, los mensajes eran invitaciones a la adopción. Ahora empiezan a ser gritos desgarradores.

Las perreras están llenas.

Y tienen que hacer hueco a perros nuevos de alguna manera.

Y a mí se me parte el alma.

Desde aquí os pido que, si queréis tener un perro, no escojáis el camino fácil, no lo compréis en una tienda. Salvadle la vida a uno de tantos que se acumulan en perreras y asociaciones, y dadle mucho cariño, por favor.

Jueves, Enero 22nd, 2009

Caminar bajo la lluvia hasta calarte la ropa interior es gratificante hasta límites insospechados.

Hasta que dejas de sentir las piernas, y sientes calor, a pesar de que en la calle la temperatura es cercana a los cero grados.

“A veces me gusta pensar que estoy solo en el mundo.”

D.E.P.

Viernes, Enero 16th, 2009

Hará más de un año desde la última vez que le vi.

Entonces estaba bien.

El mal le poseyó y de un tiempo a esta parte se fue desintegrando.

No le tenía un cariño especial, pero no se merecía morir así.

Solo en un asilo. Solo, como siempre ha estado. La enfermedad no le dio tregua; no tuvo tiempo de disfrutar su jubilación.

He dejado caer un par de lágrimas sobre el altar mental que le he fabricado, para que sepa que sí hay alguien velando su sueño eterno.

Para que sepa que no está solo. Y que en el fondo, nunca lo ha estado.

Descansa en paz,

Sebastián Patón Fuentes

Martes, Enero 13th, 2009

He estado a punto de abrazar a ese mendigo. Y de llorar por él.

Esos hijos de economista pasaban de largo sin apiadarse de su nariz roja y sus ojos vidriosos.

Riéndose como si nada. Felices de la vida. Con sus bolsillos llenos de frivolidad.

No tienen corazón.

Seguro que esa panda de snobs lo ha sacado sin miramientos de la facultad, tratando de tocarlo lo menos posible para no contagiarse de su desprestigiosa pobreza. Tirándolo a la calle, bajo la lluvia, bajo el frío.

Ellos son más pobres aún.

Pobres de alma.

Y yo cada día estoy menos segura de querer pertenecer a ese mundo de cinismo e irrealidad.

No remorse

Lunes, Enero 12th, 2009

Hay veces que prefiero no pensar demasiado en las cosas. No darles más importancia y dejarlas pasar. Hay gente que ignora la verdad y es feliz. A pesar de vivir en un mundo completamente irreal y basado en los deseos, y no en los hechos.

Los micromundos. Cada persona encerrada en su micromundo. Vanessa es el más claro ejemplo de ello. Es la persona más feliz, y, sobre todo, la más despreocupada por los problemas, que he conocido.

Me alegro por ella si es capaz de pasar por alto el odio, la ira y el dolor, que aunque se diluyen en el tiempo siempre dejan restos latentes bajo la piel, pudiendo así lucir una sonrisa ingenua ante sus antiguos preseguidores. Una sonrisa que pintó un día para salvarse y que no ha conseguido borrar.

Los animales débiles utilizan todo tipo de disfraces para no ser devorados. Colores dolorosos a ojos de los depredadores, venenos mortales, qué sé yo. Su sonrisa fue su disfraz, su salvación, su plan de huida. Pero el buen humor no los disipó exactamente como ella quería, porque sin querer y sin saberlo (puede que ni aún lo sepa) terminó corrompiéndose también.

La inocencia se tranformó en ingenuidad. Lo que antes eran secretitos absurdos que se le salían por los poros ahora son datos que calla bajo el disfraz de la sonrisa idiota.

Y a mí hay cosas que no me cuadran, como que antes de dejarlo con David ambos tuvieran una acalorada discusión acerca de mi (homo)sexualidad, y, semanas más tarde, cuando recibí su llamada después de tanto tiempo, se mostrase sorprendida al oírlo de mi boca. O que no me entere de que ella ya lo sabía hasta que, días antes de Navidad, me cuenta que David rompió la foto de carnet que le dediqué y que guardaba en la cartera cuando pensó que mi odio hacia él podría deberse a que quería quitarle a su novia. O que me oculte que Fernando Herrero, el profesor de Historia, Religión y Ética del colegio (el que tachaba de inteligencia mediocre mi evidente superioridad con respecto al resto del grupo), se dedicase durante una clase a contarle a sus alumnos (entre ellos, como no, David) que resultaron ciertos los rumores que corrían sobre mí.

Ella tal vez pueda pasar por alto el dolor, pero yo no estoy segura de saber esconder la ira. Y la venganza es una carta que barajo constantemente.

Lunes, Enero 12th, 2009

Y es que no quiero nada más, en serio, nada más que quedarme contigo y ver pasar el tiempo.