Archive for Febrero, 2008

Culpa

Jueves, Febrero 28th, 2008

Ir a clase al fin me sirve para algo. Hoy he descubierto el por qué de todas las paranoias y pesadillas que alguna vez han atormentado mis pensamientos. O al menos, ya sé a quién echarle la culpa: a la forma de pensar que nos han inculcado desde que nacimos, a la mentalidad judeocristiana, causante de que vivamos en un continuo retroceso al pasado, en un pudo y no fue, en un remordimiento eterno. Es la mentalidad de la culpa. Nos preocupa más aquello que hicimos (o nos hicieron) mal, aunque ya pasó, que los acontecimientos que están por llegar. Así, con la cabeza girada 180º, es absurdo pretender no tropezarse con el futuro, pues en vez de afrontarlo lloriqueamos por cosas que pertenecen al pasado.

Está claro que no tengo más idea del tema que lo que hayamos hablado hoy en clase y lo que haya podido encontrar por Internet, y sé que dentro de esa mentalidad hay muchos más aspectos que desconozco, así que dejaré de hablar de lo que no sé, y me ceñiré a los hechos.

Lo que pasa es que las cosas malas dejan huella. Y olvidar algo que te ha marcado es bastante difícil. Y solemos cargar con ello hasta nuestra tumba. Pero hasta el día de nuestra muerte pasarán muchos malos ratos como aquel que dejó huella una vez. Y, aunque no lo parezca, el arrepentimiento y el resentimiento son sentimientos que pesan demasiado. Morir vamos a morir, pero no es lo mismo cargar con un fardo descomunal de dolor toda tu vida que disfrutar cada instante sin pensar en el peso del pasado.

Lo que no sé es cómo puedes deshacerte de esa carga de culpa…

Miedo a…

Miércoles, Febrero 27th, 2008

Hoy toca meme sacado de http://www.memes.com. Teniendo en cuenta el melodramatismo que me está poseyendo estos días, consiste en decir cinco cosas a las que tenga miedo.

Allá voy.

Me dan miedo los meteoritos.

Me da miedo la muerte.

Me dan miedo las olas gigantes.

Me da miedo soñar despierta y luego descubrir que todo fue un ensueño.

Me da miedo fracasar, en todos los aspectos en que yo lo entiendo.

C’est fini.

Me ahorro la parte en la que el meme se expande como un virus; quien quiera hacerlo que lo haga, y quien no que calle para siempre. O no…

Martes, Febrero 26th, 2008

Aquí estoy, posteando por segunda vez en un intervalo de diez minutos entre entrada y entrada. Esto del blog me ha comido tanto el coco que cada vez que me pasa algo no me siento mejor hasta que no lo he publicado.

Es sólo que me he puesto un poco nerviosa. Últimamente me pasa con cualquier gilipollez que se me viene a la cabeza. Cualquier recuerdo estúpido. Cualquier chorrada. Chorradas y recuerdos estúpidos, pero que me influyen. Ya sea la profesora italiana de la conferencia de esta mañana o un mal sueño. Lo que sea. Y esa sensación de tener el estómago metido en un tetrabrick sólo es agradable cuando la acompañas de un suspiro y una mirada melodramática al cielo; con estos sueños, estas visiones y estos pensamientos prefiero llamar a un experto antiplagas para que se cargue a todas las maripositas de mi estómago.

Tienes un e-mail

Martes, Febrero 26th, 2008

Antes, descubrir un email nuevo en mi correo podía significar todo un mundo de posibilidades. La ilusión absurda por darle al botón y leer algo interesante (o no) hacía que la rutina fuera más llevadera. Tal vez fuera porque me llegaban al correo esos avisos cada vez que alguien me comentaba en el blog. Con alguien me refiero a . Sí, mi vida siempre ha sido demasiado poco apasionante, pero aún así y aun siendo la persona más sosa que ha pisado este mundo, esa estupidez podía llegar a hacerme ilusión.

Ahora ya no hay correo interesante. Me sigo poniendo un pelín nerviosa cuando veo que tengo correo sin abrir en la bandeja de entrada, pero se me pasa tan rápido como vino cuando veo que es alguna cadena estúpida o spam de ese que pretende que me haga socia de un montón de sitios y me apunte a viajes y aprenda idiomas.

Sólo quiero correo interesante. Me cansa que de cada diez mails sólo uno o dos hayan sido escritos por una persona a la que conozca.

En mi buzón, absténgase la basurilla cibernética.

Somewhere over the rainbow

Lunes, Febrero 25th, 2008

Paso del debate. Ya tengo muy claro a quién voy a votar. Es cuestión de sentido común. Lo aplicas. Y al final se obtienen los resultados que más te convienen. O los que menos te son desfavorables.

Hoy me ha dado por bajarme música. Sí, yo soy de esas que apuntan las canciones tristes del canal KissFM para bajárselas después. James Blunt. You’re beautiful, Same mistake y 1973. Norah Jones. Somewhere over the rainbow. Lily Allen. Smile. También I believe I can fly, que no sé de quién es pero me encanta y hacía tiempo que no la escuchaba. Lo bueno que tienen las canciones en inglés es que sólo tengo una idea aproximada de lo que dicen, y puedo amoldarlas mejor a mi estado anímico.

Y mañana madrugón y dos horas de sopor en una butaca que sólo le falta dar masajes para hacerte sentir como si te tumbaras en una nube. Y sí, eso es malo si lo que pretendes es enterarte de algo y no soñar con los angelitos. Además, la voz de los italianos hace saltar un resorte dentro de mí que me empuja a cerrar los ojos.

Últimamente posteo mucho.

Y de forma incongruente, lo sé.

Domingo, Febrero 24th, 2008

Lo que pasa es que no sé pensar que algo pueda ser diferente a como lo pinto en mi cabeza. Por eso luego me cabreo y me frustro y creo tener razón. Porque no todo es negro ni todo es desolación, debería empezar a dejar de ser tan hipocondríaca. No es justo para los demás, pero como los demás me dan igual, diré que no es justo para ti.

Al final, la culpa ha sido de Vodafone.

Domingo, Febrero 24th, 2008

Me he cansado de leer, me he cansado de jugar a todo lo jugable, me he cansado de la tele, de los vídeos musicales de James Blunt y Nena Daconte (que encima parece que los ponen para que vayas corriendo a por antidepresivos a la farmacia, como si tuvieran un contrato con la tele), me he cansado de que hasta mi hermana se dé cuenta de que me pasa algo y de que sus amiguitos se estén dedicando a lanzarme miradas lastimeras. Me canso de estar nerviosa. Me canso de estar pegada al móvil por si se te ocurre llamarme. No sé qué pasa ni si pasa algo, sólo sé que lo que más me cansa (y me jode) es saber que llevo toda la tarde esperando. Esperándote. Toda la tarde. A lo mejor me voy sola a andar un rato. Empiezo a necesitar mucho que me dé el aire.

Domingo, Febrero 24th, 2008

Día de hastío. El cielo no presagia nada bueno. Hace demasiado frío dentro y fuera de estas paredes. La Luna no se verá esta noche. Y yo no trataré de convencerla de lo contrario.

Qué fuerza tiene la corriente y qué débil me siento.

Sólo quiero desaparecer y despertarme en un día mejor.

Viernes, Febrero 22nd, 2008

Huelga de buses. O eso dicen las pantallas del Metro. La huelga es mala, pero la incompetencia de Metro peor. Sabiendo que toda esa gente que no puede coger el bus para llegar a su destino ha tenido que buscar soluciones en el subsuelo, no me explico por qué había esos retrasos en la línea 6.

En fin, que la gente me da bastante igual, es sólo una excusa para quejarme de lo mucho que me ha jodido estar esperando diez minutos en el andén de Moncloa dirección Ciudad Universitaria para que luego, una vez dentro del vagón, se parara otro tanto. Y claro, luego sal corriendo y llega en cinco minutos a clase. Andando. Porque sin el bus a los que no somos de Medicina ni de Periodismo nos pueden dar mucho por saco.

Cambiando de tema, anoche me acosté sin avisarte porque estaba cabreada y muy triste. Una discusión familiar más, de esas que luego en frío te parecen estúpidas, pero que en su momento te hacen querer que te trague la tierra. Y más en determinados momentos anímicos, como el de ayer. Si ya me siento una mierda y un cero a la izquierda habitualmente (y tiene guasa que use esa expresión), si mi padre empieza a hacer comparaciones con Fulanita de Tal, la hija de la secretaria de Noséquién, que también estudia Derecho y que al contrario que a mí le va como la seda, entonces esa sensación se multiplica por mil. Al fin y al cabo yo no tengo la culpa de no ser tan inteligente ni tan brillante como la zorra esa, qué le vamos a hacer, cada uno es como es. Seguro que no es una cenacha vistiendo y lleva siempre bajo el brazo un bolso enorme de Tous, pero bueno, es lo que tiene haberme tenido a mí y no a ella. Que hubieran encargado una hija modélica en su momento, pero que no se arrepientan ahora. Total, que terminó diciéndome que este año es “de cuartelillo” para ver si merezco o no que me paguen la matrícula.

Hay que ver qué importante es el dinero, o cuánta importancia tiene para mis padres no perder ni un duro más en una hija descarriada.

Pensando en esto anoche, tumbada en la cama, decidí que no quiero tener hijos si cabe la más mínima sospecha de que pueda convetirme en mis padres. No quiero que crezcan con inseguridades. Porque estoy segura de que la culpa de todo lo que me pasa es por su falta de cariño. La escasez de muestras de afecto ha hecho mella en mí, y supongo que un claro ejemplo es este recelo eterno hacia el resto del mundo. No sé si podría enseñar a querer, y eso me da miedo.

Once again

Jueves, Febrero 21st, 2008

La velada había pasado de ser perfecta a convertirse en mi más temido infierno. Otra vez. No estoy hecha para soportar fiestas de más de dos personas, pero habría podido soportarlo si no fuera porque la presencia de alguno de los invitados me resultaba tan incómoda como si me hubieran metido una sonda por el culo. Así que trataba de darles esquinazo aislándome en las habitaciones vacías y oscuras. Sin éxito, claro está. Llegué a llorar varias veces. Sola, a oscuras, sin apenas lágrimas, tratando de que los ojos no se enrojecieran demasiado. Ante todo, que la debilidad no se note. Yo no lloro, y menos por alguien a quien mataría. Aunque sí se notaba. Y ella tan lozana, y la otra tan cortante. Y yo deshecha. Tú tratabas de incluirme en los planes, pero yo me escabullía en cuanto te dabas la vuelta, que era con demasiada frecuencia. Así que me escabullí muchas veces. Y una de las veces me fui a refugiar al baño. Y antes de encender la luz, estando ya dentro y con la puerta cerrada, vi el cadáver desangrado en la bañera. Informe. Sólo sangre y ese hedor a muerte. Reciente, muy reciente. No pude gritar y estaba paralizada. A pesar de no poder distinguir su rostro en la oscuridad sabía de quién se trataba. Cuando pude recuperarme del miedo pulsé el interruptor, pero ya no había ni sangre ni muerte ni hedor. Ahí estaba, tendida en el suelo, mirándome. Viva. Estaba bien. Se levantó, me dedicó una sonrisa afectuosa y salió.

Ella no estaba muerta. Yo estaba cegada por el odio. Cegada y loca.