Culpa
Jueves, Febrero 28th, 2008Ir a clase al fin me sirve para algo. Hoy he descubierto el por qué de todas las paranoias y pesadillas que alguna vez han atormentado mis pensamientos. O al menos, ya sé a quién echarle la culpa: a la forma de pensar que nos han inculcado desde que nacimos, a la mentalidad judeocristiana, causante de que vivamos en un continuo retroceso al pasado, en un pudo y no fue, en un remordimiento eterno. Es la mentalidad de la culpa. Nos preocupa más aquello que hicimos (o nos hicieron) mal, aunque ya pasó, que los acontecimientos que están por llegar. Así, con la cabeza girada 180º, es absurdo pretender no tropezarse con el futuro, pues en vez de afrontarlo lloriqueamos por cosas que pertenecen al pasado.
Está claro que no tengo más idea del tema que lo que hayamos hablado hoy en clase y lo que haya podido encontrar por Internet, y sé que dentro de esa mentalidad hay muchos más aspectos que desconozco, así que dejaré de hablar de lo que no sé, y me ceñiré a los hechos.
Lo que pasa es que las cosas malas dejan huella. Y olvidar algo que te ha marcado es bastante difícil. Y solemos cargar con ello hasta nuestra tumba. Pero hasta el día de nuestra muerte pasarán muchos malos ratos como aquel que dejó huella una vez. Y, aunque no lo parezca, el arrepentimiento y el resentimiento son sentimientos que pesan demasiado. Morir vamos a morir, pero no es lo mismo cargar con un fardo descomunal de dolor toda tu vida que disfrutar cada instante sin pensar en el peso del pasado.
Lo que no sé es cómo puedes deshacerte de esa carga de culpa…