Archive for Noviembre, 2007

Discriminación

Miércoles, Noviembre 28th, 2007

Pisos nuevos. Un barrio relativamente guay. En Madrid capital. Destinados a dar cobijo a gente salida de chabolas. Personas que pasan de vivir en un antro de cartones y somieres a hacerlo en un piso amueblado con aire acondicionado y calefacción.

El sueño de cualquier indigente… o no. Irrumpen en la tranquilidad de los vecinos, roban, se enfrentan con todo dios que se pone en su camino, y hacen de ese barrio medianamente normal un sitio inhóspito donde no quieren ir ni los moteros de Telepizza.

Destrozan los pisos, venden los muebles y electrodomésticos que tan generosamente les habían regalado por su cara bonita, y aun así se atreven a quejarse de esta sociedad que les da todo y no les exige absolutamente NADA.

¿Y yo qué? Pues a mí que me jodan, que yo no soy gitana. Que tendré que vivir en casa de mis padres hasta los cuarenta; que me jodan.

Sí, vivimos en una sociedad discriminatoria.

Domingo, Noviembre 25th, 2007

La situación ha mejorado bastante. Me alegro de no sentirme tan desgraciada como hace unas semanas, tan sola, tan ajada, como una muñeca rota esperando la patada al olvido. Los rotos se cosen, los hilos se unen, y las cosas vuelven a su ser. Al menos cuando aún no se ha estirado del todo.

Me gusta estar bien. Aunque las cosas, por mucho que mejoren, nunca vuelven a ser lo mismo. Y no digo que cambien las personas, sino más bien las situaciones. La vida deja de ser como era antes, y cuando recuperas la normalidad la realidad se parece bastante poco a lo que era en el pasado.

Ayer le dije a uno de esos hilos sueltos que echo de menos determinados momentos. Determinadas situaciones. Y sobre todo, a determinadas personas. Que aunque haya pasado tanto tiempo no puedo evitar pensar en ellas. A veces pienso que tal vez un mensaje, un mail, una llamada fugaz, podrían acortar la distancia y rebajar la tensión de los hilos.

Supongo que cuando los hilos se rompen las oportunidades de volver a la normalidad también.

Sólo espero que no se rompan los hilos más importantes.

Destemplada

Domingo, Noviembre 11th, 2007

Y ahora, sin venir a cuento, sin lugar y sin remedio, quiero que sea ayer.

Viernes, Noviembre 9th, 2007

Hoy voy a hablar de mí. Como siempre. Porque al fin y al cabo este es mi blog y hago lo que me sale de las narices con él. Lo digo por si a alguien le aburre; voy a hablar de mí.

Bien, hecha la advertencia (que nunca está de más para caerle mal a la gente y apartarme un  poco más de la sociedad), empezaré por el principio. O no, tal vez debería hablar sin orden y soltar frases inconexas, para hacerlo más abstracto y que la gente me odie más. En fin, lo que sí trataré de hacer será dejar de lado la forma y abordar de una puñetera vez el contenido. Aunque lo cierto es que no sé qué hago dando explicaciones de lo que voy o no voy a hacer; si lo entiendo yo, ¿qué más da que lo entiendan los demás?

Lo que pasa es que el otro día descubrí que no confío en nadie. Y mucho menos en mí. Si en vez de estudiar para picapleitos lo estuviera haciendo para escuchapenas al menos sabría qué coño me pasa, si soy insegura, tengo un trauma infantil, soy tonta del culo o las tres cosas; pero no. No sé en qué momento decidí que me sería más útil la Ley de Enjuiciamiento Criminal que cinco años de autoayuda para entenderme mejor, pero el caso es que ahora no tengo más solución que golpearme la cabeza contra la pared hasta perder la consciencia.

Qué divertida es la vida.

Sábado, Noviembre 3rd, 2007

No quiero soñar. Abriré bien los ojos y me mantendré despierta. ¿Qué otra cosa puedo hacer? Me atormentan horribles pesadillas que retuercen mis entrañas y me hacen despertar con el corazón agitado. Dientes partidos, discusiones con final trágico, miseria y soledad absoluta. Y lo peor: un realismo tal que, aunque una parte de mí me diga que es un sueño, la otra mitad se niega a creer en ello.

Y, al contrario que en sueños anteriores, en estos ni siquiera sé despertar.

Drama

Jueves, Noviembre 1st, 2007

A la gente no le gusta su vida. La gente no está contenta con lo que tiene. La gente no sabe sonreír. La gente llora a destiempo. La gente se dedica a echar pestes del mundo y de los demás, diciendo que son todos unos cabrones que no se merecen el aire que respiran. La gente se queja de todo: de lo que tienen porque no es suficiente y de lo que no tienen porque siempre aspiran a más. La gente está desencantada con su entorno.

La gente se quiere suicidar.

Vivo en un mundo de egocéntricos que patalean cuando las cosas se tuercen.