Archive for Octubre, 2007

Miércoles, Octubre 31st, 2007

Y hoy, como una iluminación, lo he visto. Tan claro como el agua. Mientras iba en el bus de camino a clase.

¿Y si abro la puerta y salgo? ¿Qué sentido tiene seguir con esto? ¿Acaso es algo que desee? ¿Acaso mi suerte cambiará en algo? ¿Debería esperar y ver hasta dónde puedo llegar, qué soy capaz de hacer? ¿O sería más inteligente coger el metro y no mirar la hora, caminar sin rumbo, ir allá donde el azar me arrastre?

Creo que la pregunta sería más bien: ¿me compensa hacerlo?

Algo que todavía no he aprendido es que tomar decisiones en caliente no trae soluciones correctas. Así que supongo que debería hacer uso de la madurez que alguien puso un trágico día en mí y esperar un poco más.

Ni siquiera sé por qué me planteo hacerlo. Supongo que, una vez más, está mi inseguridad contra el mundo. Además de unas ganas terribles de vivir.

Lunes, Octubre 29th, 2007

El autobús está hasta las narices de gente, pero a pesar de todo logro hacerme con un sitio al lado de la ventanilla.

Suena Idiota, de Nena Daconte. Últimamente la escucho demasiado.

Miro a través del cristal.

Hay gente saliendo del metro, gente bajando de coches, gente conduciéndolos, gente cogiendo el autobús, gente mirando el reloj, gente estresada, gente fumando, gente riendo y hablando, gente esperando; gente por todos lados.

Gente, gente y más gente.

Y de repente y sin venir a cuento recuerdo de nuevo la conversación del otro día, cuando hablábamos del amor y las almas gemelas.

Y pienso que sería prácticamente imposible que, de todas las personas que pululan por el mundo, pudieras llegar a encontrar realmente a la que te complementa.

Como buscar una aguja en un pajar.

Como recibir un mensaje dentro de una botella lanzada al mar.

Luego me acuerdo de algo que leí en el periódico una vez: unos cuantos científicos desengañados con el amor, tras arduas investigaciones, llegaron a la conclusión de que las historias de hadas no son más que producto de reacciones químicas y hormonales, que la atracción y el enamoramiento es sólo cerebral, sólo un fraude; como un espejismo en el desierto.

Y luego están quienes dicen que el destino no existe.

Total, que puede que estés saliendo con alguien que no te corresponda porque sea la media naranja de otra persona; que no tengas por qué desgarrarte el corazón (metafóricamente) cuando hables de amor, puesto que es algo que tiene que ver con la cantidad que haya de una determinada sustancia química en tu organismo que te hace ver florecillas y pajaritos; o puede ser que un día tropezaras y te dieras de morros (literalmente) con una persona que en otro momento ni te iba ni te venía pero que después podría significar algo para ti.

Lo de las almas gemelas me parece una jodienda enorme, porque sencillamente no me creo que haya en el mundo alguien con el mismo grado de gilipollez que yo (o, en el caso de que lo haya, que no se haya suicidado ya. No me mires mal, tú eres lista ¬¬). Lo de que el amor es cosa de sustancias químicas no me lo trago; supongo que los cerebritos que lo estudiaron no sabían demasiado acerca del sujeto a estudiar.

Y en cuanto al destino… soy de esas personas que opinan que todo pasa por algo (menos que te caiga una viga de cuatro toneladas en la cabeza).

Idiota

Viernes, Octubre 26th, 2007

“No soy una niña, no soy ese duende,

no soy luchadora, no soy tu camino.

No soy buena amante ni soy buena esposa.

No soy una flor ni un trozo de pan,

sólo soy… esa cara de idiota… “.

Insulsa, desapasionada, sin luz, sin brillo, sin nada especial, sólo constante, sólo estable, bien anclada, sin las muñecas arañadas, con poco que decir, simple y transparente, calma…

¿Eso soy? ¿Calma? ¿Me miraste y viste un claro apacible donde descansar, donde beber agua y seguir tu camino? Quiero ser más que eso. Creía ser más que eso.

Me gustaría tener la llave que abre tus puertas, y abrir esa caja de Pandora, y reforzar tus teorías… o las mías.

Glub, glub

Martes, Octubre 23rd, 2007

Como cuando, después de un baño, le quitas el tapón a la bañera.

Y el nivel del agua va bajando.

Y cada vez hay menos agua.

La espuma se arremolina alrededor del sumidero.

Y el agua desaparece haciendo círculos hacia el fondo de la Tierra.

Así quiero que se vayan esas pesadillas. O sueños. Esas películas que se monta mi subconsciente cuando no puedo hacerle la zancadilla. Porque no es que me influyan, simplemente que no quiero pensar así. No quiero pensar eso.

Ahora mismo quito el tapón.

Domingo, Octubre 21st, 2007

No puedo creerlo; eso es todo.

¿Y más allá?

Lunes, Octubre 15th, 2007

-¿Qué hay más allá de estos muros?

-La calle.  

-¿Y más allá de la calle?

-El resto del barrio.

-¿Y más allá del barrio?

-La ciudad.

-¿Y más allá de la ciudad?

-El resto del país.

-¿Y más allá de este país?

-El resto del continente.

-¿Y más allá de este continente?

-Otros continentes, y grandes océanos.

-¿Y más allá de todo eso?

-La Tierra al completo.

-¿Y más allá de la Tierra?

-Después de atravesar las nubes y la atmósfera llegas al espacio. Mercurio, Venus, Marte… ya conoces los planetas.

-Ya, pero… ¿y más allá?

-Otros grandes astros, otros planetas, otros satélites.

-¿Y más allá?

-Constelaciones lejanas, agujeros de gusano, estrellas viejas y nuevas…

-¿Y qué hay cuando llegas hasta ahí?

-El Universo es muy grande, es infinito; nunca terminas de llegar.

-No puede ser infinito, todo tiene un final: las escaleras, la vida, las canciones que escucho, las películas… ¿Qué hay más allá del Universo?

-El Infinito… 

Aquello que me tuvo durante buena parte de mi infancia perdida en libros de astronomía que pesaban más que yo y que hablaban de cosas que posiblemente no entenderé jamás es el deseo de querer entender la idea de infinito.

Tiempo desperdiciado, por cierto. Era muy pequeña para enloquecer por algo tan complejo…

Sola

Sábado, Octubre 6th, 2007

Hoy me siento terriblemente sola.  Tengo frío y ningún abrigo me puede arropar más que la soledad. La oscuridad inunda el cuarto en el que me hallo escondida, en mi mente, con una pluma y hojas escritas y por escribir, cosas tristes, o no, cosas que simplemente no saben a nada.

Me siento sola y no me importa. Y me apetece quedarme así. Y pensar. Y navegar en mis pensamientos y sacar conclusiones. Conclusiones acerca de lo que pasa. De cómo y con qué intensidad siento las cosas últimamente. Con qué cercanía puedo sentir acontecimientos que ya tuvieron lugar, que ya pasaron, que ya están olvidados. Mundos lejanos que fueron enterrados y ahora vuelven a mí con el frío.

Ya no temo quedarme sola. No quiero pedir perdón. Que mueran uno a uno los amigos. No los necesito. Me tengo a mí. Y he descubierto que es suficiente, que no todo el mundo se tiene a sí mismo.

Añoranza

Viernes, Octubre 5th, 2007

La lluvia limpia las calles, el cielo de su polución, nos moja y nos evoca sentimientos encontrados. Las lágrimas limpian el dolor que poco a poco se acumula en nuestro corazón.

Este clima me recuerda tiempos que ya han pasado. No hace falta que mire atrás y rememore hechos, incluso con respirar este aire puedo volver al pasado. Y sólo recuerdo cosas buenas, como cuando llegaba a la parada del bus por las mañanas y del frío se me congelaba el pelo, cuando la profesora de Química me entregaba los exámenes suspensos con un 2 y yo no podía parar de reírme, cuando jugábamos a las cartas en la universidad en horario de clase y a mí siempre me tocaba ser culo, cuando me teñí el pelo en casa y se me quedó a manchas marrones y pelirrojas y la gente me decía que me quedaba guay, incluso aquella vez en que huía del de Historia con la rubia de delante. Recuerdo llegar a casa con el pantalón empapado y el pelo chorreando y encender el ordenador para ver si me habías comentado o si habías respondido al comment que yo te dejé el día anterior. Recuerdo haber eludido mis responsabilidades como (pésima) estudiante para hablar contigo hasta que te fueras con la excusa de jugar al M.O.T.A.S. y que me ayudaras.

Recuerdo lo nerviosísima que me puse la primera vez que hablamos por el Messenger. Me fui a la cama con un nudo en la garganta y el corazón latiéndome a mil por hora. Y de buen humor, cosa bastante extraña en mí en esa época de mi vida.

Recuerdo haberme arrepentido. Temía que nuestros temas de conversación se terminaran y te perdiera. Y me daba miedo que por estrechar lazos te terminaras cansando de mí.

Recuerdo el día en que te pedí tu teléfono.

Recuerdo (y aun guardo) la mayor parte de los mensajes.

Volvió el arrepentimiento (pero de un modo mucho mayor) cuando te propuse quedar y me dijiste, para mi sorpresa, que sí.

Y algo que no me esperaba (por diversos motivos): quisiste repetir.

Se me ha pasado tan deprisa… Y sin embargo al mirar por la ventana, como hacía mientras esperaba a que me contestaras y apareciera ese parpadeo naranja en mi pantalla, veo las nubes y la lluvia, y parece que no hubiera pasado el tiempo.

Amar o no amar

Lunes, Octubre 1st, 2007

Conozco a alguien que no quiere enamorarse. Porque dice que cuando estás por alguien las gilipolleces que haces son inimaginables. Que las personas podemos controlar cuándo nos enamoramos y de quién.

Personalmente, no creo que lo que dice sea posible. Somos seres humanos, no robots, y le entregamos el corazón a quien éste nos dice, no a quien nos dice el cerebro.

Sobre lo que opina de no querer enamorarse, porque a su parecer se está mucho mejor así, también opino lo contrario. Si no quieres a alguien, aunque sea alguien que pase de tu culo, te encuentras con que la sensación de vacío te llena de nada por dentro. Y tener nada en el corazón duele más que la espina que te haya clavado alguien. Porque no tienes a qué agarrarte. Porque no sabes en qué poner la mente cuando llega la noche y miras a la Luna. Y no sabes qué deseo formular a las estrellas fugaces.

Que dejamos de ser tan lúcidos cuando nos enamoramos, puede. Que hacemos tonterías por amor, quizás. Pero es que yo al menos no busco ser la más inteligente. Y la sensación de vacío duele tanto…