Archive for Mayo, 2007

Falling again

Jueves, Mayo 31st, 2007

Ha pasado. Creía que no me pasaría. No ahora. Soy feliz. Te tengo a ti. Joder, no me entiendo. Sólo sé que estaba bien, y que de pronto mis ojos han empezado a llorar. Y que no he podido parar las lágrimas, me han ignorado y han seguido surcando mis mejillas.

Al menos ya sé qué es lo que me duele y lo que me hace estar así de vez en cuando.

Capítulo 7. Algo que no te dije

Martes, Mayo 29th, 2007

Antes de conocerte, cuando nuestra relación se basaba en largas charlas a través de Internet, me propuse una cosa. Algo que, a principios de abril, se convirtió en juramento.

Sabía que tu espiral era más dolorosa que la mía. Muchísimo más. Que podría sacarte de ella si me dieras la oportunidad. Y me la diste. Y entonces me juré a mí misma que las heridas de tu corazón sanarían por completo, que borraría con todo lo que estuviera a mi alcance lo que en él habían escrito, que mataría a golpe de beso y caricia cada lágrima derramada.

Y ese juramento sigue en pie. No cejaré en mi empeño de hacer que olvides todo lo que una vez te hizo daño. Te amo.

Capítulo 6. Quiero…

Lunes, Mayo 28th, 2007

… que se pasen muy deprisa estas dos semanas.

… que mi tiempo sólo sea para estar contigo.

… que me vuelvas a besar en un descuido.

… volverme loca contigo.

Capítulo 5. Lágrima

Sábado, Mayo 26th, 2007

No estaba bien, y no sé por qué. Y a pesar de ello no pude evitar sonreír cada vez que me mirabas. Sé que no era la ocasión idónea para sentir el peso de todo y caer, pero así fue. Me pasa con menos frecuencia que antes, pero me pasa. Y lo odio, porque no sé lo que es, y sobre todo porque no quiero preocuparte.

Y cuando creía que ibas a levantarme una vez más con tu mirada, vi esa lágrima. Y noté la caída.

Cuando nos despedimos no dejé de mirar atrás hasta que llegué a casa.

Eres la única que me hace vivir…

Capítulo 4. Cuento para no dormir

Viernes, Mayo 25th, 2007

“Érase una vez una pequeña bollera. Tenía una novia maravillosa y una familia y amigos que la querían. Todo era felicidad y amor. Pero nuestra joven amiga tenía una mancha oscura en su historial: sus padres no sabían que era lesbiana. Un buen día descubrieron que estaba con alguien, y ella, para evitar una catástrofe de dimensiones considerables, les dijo que se trataba de un chaval muy majo llamado Jesús. Sí, la pobre no tenía mucha imaginación… El caso es que sus padres se pusieron muy contentos (más que nada porque desde que su hijita estaba con alguien no tenía episodios homicidas/depresivos), y empezaron a querer al chico ficticio cuando su bella y atractiva hijita trajo a casa un conejo que le había regalado su novia cuando hicieron un mes.

A partir de ese momento la vida familiar de nuestra protagonista se convirtió en una farsa. Cada vez que salía con su novia tenía que inventarse una excusa; mintió a sus padres, a sus tíos y hasta a su abuelita. Pero todo era mejor que la otra opción: contárselo a sus padres. 

Un día, la pobre descubrió que si no hacía algo cuanto antes su personalidad iba a adquirir un tono bipolar, ya que tenía que meterse mucho en el papel de novia de un tío llamado Jesús para que se lo creyeran sus padres, y a la vez coordinarlo con su vida real. Sabía que si no hacía algo se volvería loca”.

Sólo espero no volverme loca. Ojalá encuentre el camino adecuado, y sepa cómo actuar de una vez. Joder, es que son mis padres, y me da pena no poder compartir mis cosas con ellos, pero por otro lado sé que ya nada va a ser igual con ellos (y también que mi abuelita no lo va a encajar del todo bien).

Puede que ni siquiera les afecte y me esté ahogando en un vaso de agua… pero puede que la cague y me arrepienta durante el resto de mi vida.

Qué difícil es ser legal. Con lo sencillo que sería no tener estos dilemas existenciales y simplemente seguir con las mentiras como si no pasara nada.

¿Lo último que he oído decir a mi padre antes de irse? “Yo confío en mi hija”. Me parte el corazón…

Capítulo 3. Una carta

Miércoles, Mayo 23rd, 2007

¡Hola, mi amor!

No te imaginas la de veces que me he propuesto escribir esta carta (sin éxito). He emborronado hojas queriendo darte un folio maravilloso y fantástico con una letra impecable, y he querido expresar con mis mejores palabras todo lo que siento por ti. Al final, mis renglones se han torcido y mi letra me ha decepcionado, y las palabras no fluyen con elegancia como tenía planeado. Será que soy una chica de Vallecas… El caso es que me he cansado de intentar enderezar mis líneas y he decidido escribirte algo decente aquí, que creas que no es mucho más fácil de leer y te ahorro el esfuerzo de tener que descifrar mi letra.

Y ahora a lo que iba.

Mi vida, ¿te acuerdas cuando te hablaba de P y te contaba lo destrozada que estaba por ella y lo mal que me sentía? ¿Recuerdas cuando me decías que era cuestión de tiempo que la olvidara y que ya llegaría otra mejor? Pues al final te tengo a ti, ¿y sabes qué? Que no es que seas mejor que P, es que eres LA mejor, así en general.

En ese mes que llevamos he ido descubriendo que nunca había estado tan enamorada de alguien como lo estoy de ti. NUNCA. JAMÁS. Y mira que he llorado y pataleado y me he puesto una mano en la frente mientras alzaba la mirada al cielo diciendo eso de “¡Nunca podré querer a nadie tanto como a ____!”, pero sí, se puede. Este mes ha sido, con diferencia, el mejor de toda mi vida. Y todo gracias a ti.

Antes todo eran sueños, todo era maravilloso hasta que llegaba la hora de despertar; ahora vivo en un sueño que es real, y no quisiera despertar nunca.

¿Y sabes qué? Que en cuanto me alejo de ti (o tú de mí : P) me dan ganas de salir corriendo a buscarte, y no soltarte nunca.

Te amo, mi vida.

Capítulo 2. Sonidos en la noche

Sábado, Mayo 19th, 2007

He vuelto a tener insomnio. Otra vez. No recordaba lo terrible que era no poder dormir. Puede que la mayor parte de la culpa la tenga la alergia y la maldita polilla que no hacía más que atormentar mi mente con su aleteo discontinuo. Tal vez.

El caso es que esta noche, sobre las 5, mientras daba vueltas en la cama, he empezado a oír ruidos extraños. Bueno, no eran extraños exactamente. He sentido que la mochila que tengo detrás de la puerta se resbalaba, haciendo que la puerta se cerrase, y después una de las puertas de mi armario ha chirriado como cuando la abro y ha chocado contra la televisión.

No me ha parecido normal.

Y como tenía tanto miedo pero me sentía muy estúpida por estar arropada (otra vez) hasta las orejas, he encendido la luz para cerciorarme que no era más que un armario viejo y una mochila en el suelo.

Y casi me da un infarto.

La puerta estaba prácticamente cerrada, sí, pero la mochila no se había movido ni un milímetro de donde la dejé, y la puerta del armario estaba cerrada. CERRADA.

O soy una puta paranoica, o tengo un imán para las cosas raras.

Capítulo 1. Destino

Jueves, Mayo 17th, 2007

Desde que jugué a “The longest journey” por primera vez, mi concepto de la vida no ha vuelto a ser el mismo. Tenía (y tengo) la necesidad de creer que las cosas ocurren con un fin concreto, que todo, nuestra vida, nuestros sueños, nuestros planes y deseos giran en torno a algo superior que rige nuestra existencia.  Necesito creer en ello.

Supongo que la vida puede ser muy interesante o muy estúpida dependiendo del punto de vista con el que la mires. Puedes ver una historia digna de una aventura gráfica donde otros sólo ven hechos corrientes. Puedes abrir los ojos ante las cosas corrientes de la vida y observarlas como si fuera la primera vez que las miras, y sorprenderte una y otra vez de todo cuanto te rodea.

Me gusta más el mundo así. No me llamo April Ryan y no estoy ni la mitad de buena que ella, pero me gusta mi vida así, y no tiene nada que envidiarle a la suya…

Introducción. Borrón y cuenta nueva

Miércoles, Mayo 16th, 2007

Ya ha terminado la transición. Ha quedado zanjada esa fase de cambio que hace ya medio año se inició. La nube gris se ha disipado. Y las lágrimas no quieren brotar de nuevo.

Esto no significa que me vaya a despendolar y a teñir el pelo de azul intenso para que no me reconozca ni mi madre, sólo que he solucionado las cosas conmigo misma y ya no hace falta que siga con el drama que inicié en noviembre.

Así que la historia comienza aquí; he guardado los folios antiguos y usados en mi cajita de los recuerdos, y tengo sobre la mesa pluma y papel en blanco.